El quinto aniversario de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales en las voces de sus protagonistas

La Facultad celebra este 31 de marzo su quinto aniversario desde la transformación del Instituto de Ciencias Básicas en Facultad de Ciencias Exactas y Naturales.

01 de abril de 2019, 10:48.

El quinto aniversario de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales en las voces de sus protagonistas

El Dr. Manuel Tovar durante la votación de la transformación del Instituto de Ciencias Básicas en Facultad. Año: 2014 Ampliar imagen


Se cumplen 5 años de la transformación del Instituto de Ciencias Básicas (ICB) en Facultad. En esta nota, tres protagonistas esenciales de la historia de la institución, el Dr. Ramón Piezzi, ex Vicerrector de UNCuyo e impulsor central del ICB; el Dr. Manuel Tovar, ex Decano y responsable clave de este proceso, y el Dr. Néstor Ciocco, actual Decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, reflexionan en torno a los orígenes de las ciencias básicas en la región, las etapas de organización y los desafíos de cara al futuro.

Breve reseña del nacimiento de las ciencias exactas y naturales en la UNCuyo

Las ciencias exactas comenzaron a desarrollarse en la UNCuyo en 1949 en el instituto de Ciencias Puras, que se convierte en Departamento de Investigación Científica (DIC), fundado por el rector Dr. Ireneo Cruz.

Como consecuencia de la disolución del DIC por la intervención en la universidad del gobierno militar en 1956, el desarrollo de las ciencias básicas quedó limitado a las unidades académicas de San Juan y San Luis. La creación de las universidades nacionales de esas provincias, en 1973, dejó a la UNCuyo sin actividades específicas de docencia e investigación en biología, física, matemática y ciencias de la tierra y de la atmósfera, con excepción del Instituto Balseiro.

Para atender esa falencia, el Consejo Superior creó en 1992 el Instituto de Ciencias Básicas, unidad de investigación de carácter interdisciplinario con el objetivo de promover la investigación, la enseñanza y la formación de recursos humanos. Hasta 2004, sus actividades estuvieron orientadas principalmente a la investigación y la capacitación del personal docente y científico de la universidad.  

“El Consejo Superior creó el Instituto de Ciencias Básicas en abril de 1992, continuando y reiterando el espíritu tradicional de nuestra universidad hacia el cultivo de las Ciencias. Se constituyó como estructura transgeneracional y con visión interdisciplinaria extendió su influencia hacia todos los ámbitos donde se cultivan las Ciencias Básicas, promoviendo su organización  y consolidación”, explica Ramón Piezzi, figura central en la materialización de este organismo.

Y destaca que “desde su inicio ha dedicado sus esfuerzos a la formación y capacitación de recursos humanos creando un ámbito de disciplina científica, creciendo en su actividad de actualización y difusión; participando y comprometiendo a profesionales dedicados a la docencia e investigación. Extendió además su influencia hacia otros estamentos dentro y fuera de la universidad”.

“El ICB desarrolló una tarea exitosa en la región acompañada por la consolidación organizacional y académica. Jóvenes egresados como licenciados y profesores  así como investigadores, tesistas y becarios influyeron en una manera de pensar interdisciplinaria que impacta nuestra cultura científica y universitaria”, concluye Piezzi.

La transformación, un hito clave para la región

En el libro “Instituto de Ciencias Básicas. Proyecto transgeneracional de la Universidad Nacional de Cuyo”, actualmente en desarrollo y próxima presentación para su publicación por parte de EDIUNC, el Dr. Manuel Tovar y la Lic. María Florencia Tarabelli rememoran el proceso de transformación del Instituto de Ciencias Básicas a Facultad de Ciencias Exactas y Naturales.

“El ICB comenzó a delinearse como Unidad Académica en 2004 con la formulación de un Programa de Educación Superior en Ciencias Básicas, dando respuesta a una de las debilidades de la UNCUYO.  Con él se creaban la Licenciatura y el Profesorado Universitario en Ciencias Básicas, con un Ciclo Básico común brindando una sólida formación básica e interdisciplinaria, y orientaciones de egreso alternativas en Biología, Física, Matemática y Química".

“El Proyecto buscó dar respuesta simultáneamente a las necesidades de las comunidades alejadas de la sede central de la Universidad a través de la territorialización del Ciclo Básico con acuerdos de articulación con cinco unidades académicas para el acceso a 20 carreras afines de ingeniería y ciencias exactas y naturales”.

“En 2013, la Asamblea reconoció el carácter de Unidad Académica del ICB y el 31 de marzo de 2014 lo transformó en la actual Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - FCEN. Esta unidad académica se proyecta hacia el futuro con sus carreras de licenciatura acreditadas por CONEAU, con sus planes de estudio de profesorado actualizados de acuerdo con los Lineamientos aprobados por el Consejo Interuniversitario Nacional y el Consejo de Universidades, con una carrera de Licenciatura en Geología y con un Ciclo preparatorio para el acceso a carreras científico tecnológicas de grado universitario, que asegure igualdad de oportunidades a los estudiantes de nivel medio provenientes de diferentes ámbitos geográficos, sociales y educativos".

“Su actividad de investigación continúa como Instituto interdisciplinario en Ciencias Básicas, unidad ejecutora de doble dependencia UNCUYO/CONICET y, atento al ideal interdisciplinario plasmado, con un amplio Doctorado en Ciencia y Tecnología. El Parque de la Ciencia y la Tecnología Millkayac, con su Laboratorio de Dinosaurios, y el proyecto Libre-mente Ciencia reviven con sus actividades las de EUREKA con el objetivo de deleitar a chicos y grandes con espacios de exposición e interacción.”.

Desafíos de gestión como primeras autoridades electas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales

Hoy, a cinco años de creación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, las actuales autoridades y su equipo de gestión enfrentan profundos retos. El Dr, Néstor Ciocco, actual Decano de la Institución, comparte algunas de estas reflexiones.

“Hoy el desafío que asumimos junto al Vicedecano, Dr. Mario Del Pópolo, y al resto del equipo de gestión, es consolidar lo mucho y bueno logrado en el poco tiempo transcurrido como Facultad y previamente como Instituto de Ciencias Básicas, y posicionar a la FCEN como referente local, regional y nacional en lo relativo a ofertas de grado, posgrado, investigación científica o tecnológica y transferencia al medio socio-productivo. Para ello nos basamos dos premisas: la Educación Superior es un derecho humano, un bien público social y una obligación del Estado; y la Investigación Científica, Tecnológica y la Innovación son motores del desarrollo humano, social y económico".

“En el marco de la primera nos proponemos, entre otras acciones, consolidar la Licenciatura en Ciencias Básicas en sus orientaciones: Biología, Física, Matemática y Química, re acreditarlas ante CONEAU según normativa vigente, e implementar gradualmente la reciente Licenciatura en Geología aprobada por CONEAU; actualizar y fortalecer el Profesorado de Grado Universitario en Ciencias Básicas con las mismas orientaciones e incrementar las posibilidades de inserción laboral de nuestros egresados en su relevante rol de formador de formadores; fortalecer el Doctorado en Ciencia y Tecnología (también reconocido por CONEAU) y ampliar la oferta de Posgrado; profundizar políticas de inclusión social y acceso efectivo, consolidar nuestra extensa presencia territorial (San Martín, Tupungato, General Alvear y Malargüe), incrementar políticas de innovación pedagógica, y consolidar nuestra mirada humanista e interdisciplinaria".

“Con respecto a la investigación y la innovación, vamos a poner en marcha el flamante Instituto Interdisciplinario de Ciencias Básicas UNCUYO-CONICET, implementar nuevos instrumentos para la búsqueda de financiamiento de proyectos de CyT, lograr el mejoramiento imprescindible de nuestra infraestructura edilicia, institucionalizar políticas activas de extensión, vinculación tecnológica y comunicación, y profundizar la mirada humanista e interdisciplinaria que caracteriza a la FCEN”.

El desafío de la hora actual

El Dr. Ciocco se refiere, también, a los retos que la facultad tiene por delante y afirma: “Los previos son nuestros objetivos de gestión para el período 2018-2022. Pero el desafío más relevante de la FCEN y de las Ciencias Exactas y Naturales de nuestro país en la hora actual es no detener su desarrollo y crecer a nivel institucional y académico pese a las serias dificultades que atraviesan la universidad pública y la ciencia toda a nivel nacional. Será por eso entonces que tenemos mucho por hacer e ideales irrenunciables que defender tales como lograr que la educación superior esté a disponibilidad efectiva de toda la población, sin exclusiones ni diferencias de oportunidades de ningún origen, o hacer investigación científica y tecnológica en el marco de un proyecto nacional puesto al servicio prioritario del avance efectivo de la ciencia en nuestro país contemplando los intereses y necesidades de cada sector y habitante del suelo argentino.

Contamos para ello con el apoyo masivo de todos los claustros, el profesionalismo de cada integrante de la Facultad, la contención institucional de la UNCUYO, la voluntad colectiva y comprometida de los docentes e investigadores de todo el país y el legado rector de nuestros pioneros y antecesores. Confiamos en que este conjunto de voluntades logrará superar cualquier escollo que el contexto nos depare y esperamos que el próximo aniversario de FCEN transcurra en mejores condiciones para la universidad pública nacional”.