En el marco del TRACES 2026 proponemos una nueva convocatoria de Proyectos de Innovación y Transferencia en las prácticas educativas. Los proyectos se conciben como una herramienta al servicio del cambio del enfoque tradicional del aprendizaje y la enseñanza hacia otro que responda mejor a las demandas de un estudiantado diverso promoviendo la reflexión a partir de la propia práctica.
En la presente convocatoria suscribimos al Programa de Incentivos a la Innovación Pedagógica (PIIP) “María Victoria Gómez de Erice”, aprobado por Ordenanza N° 42/2026-CS, orientado a la transformación de las prácticas microcurriculares en el ámbito de la Universidad Nacional de Cuyo. Este programa nos permite consolidar la línea de trabajo en Innovación y Transferencia educativa que la FCEN viene desarrollando desde 2021, en el marco de los proyectos TRACES, Proyectos de Educación a Distancia, y otros, con más de 22 proyectos ejecutados en 3 convocatorias a lo largo de este tiempo.
Desde el PIIP, la innovación educativa se concibe como un proceso colectivo, situado y orientado a la transformación de las prácticas pedagógicas, que supera la mera incorporación de tecnología y se enfoca en la mejora de las condiciones de enseñanza y aprendizaje, la equidad y el fortalecimiento del derecho a la educación.
En continuidad con los procesos de transformación curricular de carácter macrocurricular desarrollados en la Universidad, el programa propone avanzar en una nueva etapa centrada en el nivel microcurricular, interviniendo en:
- programas de asignaturas,
- estrategias didácticas,
- prácticas docentes,
- modalidades de evaluación,
- integración significativa de tecnologías.
En este sentido, se busca promover un modelo de enseñanza centrado en el estudiante, basado en el desarrollo de competencias, la inclusión educativa y la mejora de los aprendizajes.
Líneas Estratégicas
A continuación, se detallan las líneas prioritarias para la presentación de proyectos 2026:
Innovación mediante metodologías activas. El aprendizaje activo se refiere, en general, a cualquier método de enseñanza que involucre a los estudiantes en el proceso de aprendizaje más allá de escuchar y tomar apuntes de manera pasiva. Los enfoques de aprendizaje activo promueven el desarrollo de habilidades y el pensamiento de orden superior mediante actividades que los desafían a aplicar los saberes desarrollados para enfrentar problemáticas profesionalmente específicas. El mismo se puede alcanzar mediante la implementación de propuestas pedagógicas que sitúen al estudiante en el centro de la acción educativa, tales como el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje basado en problemas, la recreación de escenarios, el role-playing o los estudios de casos, para favorecer la transferencia de saberes a contextos reales.
Evaluación basada en competencias. La competencia es la capacidad que tiene un/a estudiante para afrontar y actuar ante situaciones problemáticas en un contexto académico o profesional determinado. Las instancias evaluativas son centrales para consolidar la educación basada en competencias, por ello este programa busca fomentar el diseño de instrumentos de evaluación orientados al saber hacer (no sólo a contenidos), que garanticen una retroalimentación significativa al estudiante, se asocien a las competencias vinculadas al espacio curricular y promuevan la autonomía del estudiante en su proceso de aprendizaje.
Docencia Inclusiva y Accesibilidad Académica. Frente a aulas progresivamente más diversas, es importante pensar un proceso de enseñanza-aprendizaje que sea inclusivo desde el comienzo, antes que ajustar frente a cada caso emergente. Por eso, el propósito de este lineamiento es fortalecer prácticas docentes bajo el enfoque del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), garantizando que las estrategias didácticas y los materiales de estudio sean accesibles y promuevan la equidad educativa. En este sentido, se pueden pensar acciones tales como: ofrecer contenidos en múltiples formatos (texto, audio, video, gráficos), permitir una variedad de formas de entregar trabajos (presentaciones orales, ensayos, proyectos), incluir opciones de apoyo y acompañamiento en articulación con los SAPOE y programas específicos en cada UUAA, usar tecnologías que faciliten accesos alternativos y personalización, entre otras.
Integración de tecnologías emergentes. La incorporación crítica y situada de tecnologías, tales como la inteligencia artificial, en los procesos de enseñanza y aprendizaje es una demanda ineludible de nuestro tiempo. Por ello, la UNCuyo ha desarrollado principios para el uso responsable de la IAG y una Guía de Buenas Prácticas para el uso de IAG que ayudan a enmarcar dicha incorporación. En ese marco, esta línea promueve la alfabetización digital ética, el pensamiento crítico y la integridad académica frente a los nuevos entornos tecnológicos. En este sentido, el uso de la tecnología es entendido como una forma de potenciar los procesos de aprendizaje, no como un fin en sí mismo, por ello puede estar asociado a los lineamientos anteriores (por ejemplo, el uso de IAG para asistir en trabajos prácticos orientados a problemas, o la incorporación de herramientas digitales para la accesibilización de materiales en el aula virtual).
Renovación de los programas analíticos. A partir de estrategias de trabajo articulado entre EECC, se pueden desarrollar acciones que aseguren la consistencia entre los propósitos formativos, los contenidos, las estrategias didácticas propuestas, las formas de evaluación y los resultados de aprendizaje, contemplando en su planificación la diferenciación entre las horas de interacción pedagógica y las de trabajo autónomo.
Tipología de los proyectos
Para su postulación, los proyectos deberán inscribirse en uno de los dos trayectos definidos a continuación, considerando su alcance e impacto en la trayectoria académica de los estudiantes. Independientemente del trayecto seleccionado, el PIIP-MVGE promueve un modelo de gestión participativa y democrática, que integra a todos los claustros en todas las etapas del proceso. La inclusión de participantes de diferentes claustros será un elemento fundamental al momento de priorizar la selección de los proyectos.
Tipo A: Diseñado para proyectos amplios que busquen una reconfiguración estructural de los procesos académicos. Su implementación exige la participación de al menos tres o más espacios curriculares, pudiendo alcanzar carreras completas. Esto implica un compromiso institucional que trasciende al equipo docente para impactar en la cultura educativa de la unidad académica. En cuanto a su temporalidad, los proyectos deben planificarse para una duración de entre 6 y 12 meses. Estos proyectos podrán solicitar hasta $1.500.000 (un millón y medio de pesos) cada uno.
Tipo B: Diseñado para proyectos que implementen acciones destinadas a impactar en la práctica docente en el aula. Requiere la formación de equipos compuestos por una o hasta dos espacios curriculares articulados que trabajen sobre renovación de programas, estrategias de enseñanza, nuevos modelos de evaluación, inclusión educativa o adaptación tecnológica. El cronograma de trabajo es intensivo, con una duración estipulada entre los 2 y 6 meses. Estos proyectos podrán solicitar hasta $300.000 (trescientos mil pesos) cada uno.
Requisitos de los participantes
Esta convocatoria está abierta a los miembros de los diferentes claustros de la Facultad. Docentes, estudiantes, personal de apoyo académico y graduados.
Los proyectos deberán ser presentados por Equipos, al frente del cual estará uno de los miembros que actuará como coordinador del mismo. Dicha persona podrá participar sólo en (1) un proyecto como coordinador sin embargo es compatible con ser colaborador de otro equipo, en otro proyecto.
Se valorará positivamente a aquellos proyectos que en sus equipos de trabajo participen graduados y estudiantes avanzados de la facultad.
Formulario de incripción: https://forms.gle/uEajUXC8LowGD6Ww5
Fecha aproximada de cierre de convocatoria: 20 de julio
Correo de contacto: proyecinnovacionytransferencia@gmail.com